jueves, 17 de enero de 2013

Felicidad

La felicidad pertenece a quien está en paz consigo mismo. Que conste que no me refiero a conformismo, para nada, sino a quien sabe apreciar lo que tiene. Sabe valorar sin SOBREvalorar. Sabe amar sin DESmedida. Imagina y crea maravillas pero sabe cuáles son posibles y cuáles sólo serán para darle una sonrisa, alguien con los pies en la tierra. Alguien que VIVE y no que cree vivir. Pertenece a alguien que no se engaña a sí mismo.

La felicidad no es obligatoria, aunque así te lo haga creer la sociedad hpócrita. La felicidad tampoco es lo único ni lo más importante, pues hay personas que no saben ser felices, que solo conocen el dolor o el sufrimiento desde que nacieron, para ellos es normal y buscan seguir así; el cambio no les gusta. Empeñarse en hacer que cambien no sólo es inútil sino es ser soberbio, ni siquiera por una "buena causa" o "por su propio bien" se debe forzar a alguien, hablando claro de personas, no de delincuentes o lacras.

La felicidad se encuentra en aquello que te hace estar vivo. Tal vez no lo sabes describir o no lo sabes separar de entre todas las cosas que conoces. Es eso que te da paz o eso que te alegra o eso que te activa o eso que te hace sentir, o dejar de sentir.

Para unos puede ser acumular riquezas, la riqueza te da -cierta- tranquilidad.

Para otros puede ser encontrar el amor (o lo que ellos consideran amor).

Para algunos puede ser vivir experiencias emocionantes y peligrosas, la adrenalina los hace sentirse vivos.

Hay quienes no saben estar solos y necesitan rodearse de mucha gente para sentirse bien.

Habrá quienes se refugien de la realidad en las drogas, quieren dejar de sentir o de existir y no saben cómo o no tienen el valor, pero mientras tanto las sustancias los apaciguan.

Yo no se qué es ser feliz para alguien más que para mi. Y lo que hoy me llena tal vez mañana no. Así somos los pinches humanos. Y si no es bueno tampoco es malo. Nadie está obligado a ser perfecto, porque sí hay que sre majores, pero quien se desviva por llegar a la perfección esta netamente pendejo. El humano es uno de los animales más imperfectos que existen. Es además muy frágil. Dista muchísimo de la perfección. Siempre habrá alguien mejor que tú, en algún momento, en algún lugar.

Si tu vanidad y tu soberbia te rebasan, puedes creerte feliz, pero cuando estás a solas la verdad dentro de ti te devorará.

Tampoco puedes ser feliz si eres ignorante.
Tampoco si tu felicidad depende de los demás.
Tampoco de fijarse metas inalcanzables, por ejemplo, es como si tu máximo sueño fuera ser basquetbolista en la NBA pero tuvieses miopía, alguna discapacidad motriz y midieras menos de 1.5m, o sea JAMÁS serás estrella de la NBA.
 
Me decía una persona que aprecio: "tengo un trabajo donde gano bien, estoy contenta, tengo suficiente para vivir y para comprarme lujos de vez en cuando, ¿para qué matarme para ser gerente o el dueño del lugar?..."
Aquí te das cuenta que la AMBICIÓN también te resta felicidad. Y que muchas veces la sociedad no entiende que hay personas que viven tranquilas y felices con lo que tienen porque lo valoran, porque les gusta lo que hacen, porque tienen la seurte de que les gusta su trabajo, su sueldo, sus compañeros... qué se yo por qué les guste pero se les puede tachar de mediocres si no luchan por tener más, por superar al resto, por no ser competitivos y casi casi por no querer dominar al mundo... qué mierda somos los humanos.

Cuidado con eso. La ambción por lo general es producto de carencias, pero muchas veces ni siquiera fueron NUESTRAS carencias; sino es heredada de los padres, que como ya he mencionado, en su ignorancia transmiten todo lo que llevan dentro de sí, tanto lo bueno como lo malo. Cuidado con quien eres. Conócete a tí mismo, eso sería primordial antes de acumular conocimientos a lo bruto, o corres el riesgo de leer y leer y leer y leer a lo pendejo y ya por eso creerte intelectual y que quienes no leen ni tantito te crean una eminencia, cuando no eres más que una pinche biblioteca decerebrada, algo así como el puto del Nicolás Alvarado que sale en la tele y le dicen cosas como "culto" o "estudioso" y se la cree JAJAJAJA ¡que pendejos! pero bueno eso es felicidad aparente... y también tiene cierta validez: mientras no lo bajen de su nube cree que es feliz, algo así como un placebo.

Y los placebos de felicidad al humano le funcionan muchísimo y son un negocio muy lucrativo. Por eso el éxito en las campañas comerciales que te ofrecen productos y servicios para "ser el primero en tener tal o cual cosa", para "sentirte bien", para "ser el mejor", para "ser único" o "diferente" para "disfrutar de tal o cual comida", para "destacarte", para ser "admirado".

Además los placebos son el camino fácil. El humano tiene miedo de saberse responsable de su sufrimiento y así evita la culpa, pero al mismo tiempo está evitando ser responsable de ser feliz. Por eso el mexinaco ve telenovelas y escucha canciones deprimentes. Al humano le gusta sufrir. Pero le gusta decir que es feliz y que SE ESFUERZA por ser feliz. 

Es más fácil FINGIR ser feliz que luchar por pensar, comprenderse y amarse a sí mismo, para poder entender QUÉ es la felicidad para uno.
Espero que no sea también tu caso, ocioso lector, y aunque lo fuera la decisión es tuya.

Yo no siempre soy feliz pero disfruto los momentos en que lo soy. Muchos. Pocos. Qué importa...



fin.

1 comentario:

  1. Saberse feliz.
    Sentirse feliz
    Ser feliz

    conocer esas cosas, pequeñas cosas que hacen que lo demas valga la pena

    ;D chido men, que seas muy feliz muchas veces

    ResponderEliminar